domingo, 26 de mayo de 2019

La organización colonial - La Casa de la Contratación

Sevilla en la segunda mitad del siglo xvi, por Alonso Sánchez 

Los primeros años del siglo XVI significaron también un reajuste de la organización colonial: en 1501 se nombró gobernador de la Española a Nicolás de Ovando, en 1502 se inició la instalación de colonias en Tierra Firme y en 1503 se creó la Casa de la Contratación. Frey Nicolás de Ovando llegó a Santo Domingo en 1502 e inició una administración en la que se perfiló ya nítidamente lo que sería el futuro régimen colonial español. Remodeló totalmente la ciudad de Santo Domingo, a la que dotó de buenos edificios y de un hospital; emprendió unas campañas sistemáticas contra todos los indios rebeldes hasta dominar totalmente la isla; fundó luego numerosas poblaciones; incrementó la ganadería y la agricultura, y organizó la minería, para lo cual creó las fundiciones reales de oro.

Ovando implantó el sistema de explotación indígena mediante el famoso repartimiento, que originó una gran mortandad indígena, ya que los naturales no estaban acostumbrados a un sistema laboral intensivo, por lo que se recurrió a traer indios de las Lucayas, con idéntico resultado. Otras de sus realizaciones fueron mandar circunnavegar las islas de Santo Domingo y Cuba, y autorizar en 1508 a Ponce de León la conquista de Puerto Rico.

La Casa de la Contratación, en 1503, fue la tercera pieza administrativa. Se trataba de un organismo estatal encargado del trato y contrato (comercio) con las nuevas tierras descubiertas, que pretendía monopolizar para la Corona. Se estableció en Sevilla porque era un puerto interior salvaguardado de los ataques marítimos y donde se podían alistar con facilidad las flotas. La Casa de Contratación recogía cuanto iba y venía de las Indias (oro, algodón, algunos alimentos indígenas, azúcar, plata, cacao, plantas medicinales, colorantes), que transformaba en monetario para la Real Hacienda. Enviaba a Indias alimentos, semillas, plantas cultivables, ganado e instrumentos de labranza, azogue, aceite, vino, telas costosas, hilados y artículos de lujo. También se ocupaba de los pasajeros que iban a Indias, que debían tener el permiso oportuno, quedado así registrados.

Para su llamada actividad de control de la llamada Carrera de Indias o comercio marítimo con América, decía buscar los barcos adecuados, los pilotos más expertos y las tripulaciones idóneas. Por eso se vincula a ella el cargo de Piloto Mayor, un funcionario encargado de examinar a los nuevos pilotos para dar fe de su profesionalidad. Además de estas funciones, la Casa de Contratación tuvo otras de carácter científico y jurídico. Cuando la realidad americana demostró que la Corona no podía monopolizar el comercio americano, la Casa se convirtió en la gran institución del Estado que fiscalizaba dicho aspecto.

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