sábado, 12 de octubre de 2019

La esclavitud indígena


Un libro del mexicano Andrés Reséndez, finalista del National Book Award, revela detalles desconocidos sobre la esclavitud en el Nuevo Mundo y la incluye como uno de los principales motivos de mortandad. Los historiadores saben casi todo de la esclavitud africana; donde fueron capturados, las condiciones en que viajaban, el nombre de sus dueños o cuantos morían en la travesía a América. Se sabe también que la malaria o la viruela traídas por los españoles fueron el principal motivo de mortandad entre los indígenas de América. O, al menos, eso es lo que se pensaba hasta la aparición de 'La otra esclavitud: la historia desconocida de la esclavitud de los indios en América (Houghton Mifflin Harcourt, 2016),


El libro del profesor mexicano de la Universidad de California Andrés Reséndez, concluye que desde la llegada de Colon hasta fin de siglo XIX hubo entre 2'5 y 5 millones de esclavos y que fue uno de los principales motivos de muerte entre los indígenas del Caribe, que llegó a reducir su población hasta un 90 %. La investigación, que dedica cien páginas a detallar los archivos y los documentos consultados a lo largo de siete años en España, México o Estados Unidos, revela que a pesar de que la Corona prohibió la esclavitud, ésta se siguió practicando camuflada bajo fórmulas legales que han dificultado su investigación.




Mientras que la esclavitud africana siempre fue legal, los indígenas no aparecen en los documentos. Sin embargo, la primera actividad comercial de Cristóbal Colon en el Nuevo Mundo consistió en mandar a Europa cuatro carabelas con 550 esclavos indígenas para subastarlos en mercados del Mediterráneo. La esclavitud africana siempre fue legal y, por tanto, los hombres estaban tasados a la entrada de los puertos y aparecían en facturas, ventas o testamentos. Pero como los indígenas no tenían que cruzar el Atlántico no salen en bitácoras ni registros portuarios. El problema de raíz fueron las buenas intenciones de la corona española que en 1542 prohibió la esclavitud sin excepción alguna. Eso provocó que la esclavitud de pueblos nativos americanos existiera contra la ley de forma clandestina. Los dueños de los esclavos indios, intentando mantener su dominio sobre ellos, se inventaron eufemismos e instituciones para prolongar esta práctica sin violentar la ley ni la prohibición. La Corona emprendió una cruzada antiesclavista de enormes proporciones en el siglo XVII que fue prácticamente desconocida y que llegó un siglo antes del Siglo de las Luces. Setrató de liberar a los indios, pero siempre hubo excepciones para indígenas indómitos o difíciles de controlar prolongando la esclavitud como un método para someter a los indígenas.

Como primer motivo de mortandad en el Nuevo Mundo, no se pueden olvidar las epidemias, pero tampoco podemos descartar la explotación indígena tan descarnada que se dio en los primeros años, como un factor igualmente importante en la desaparición de las poblaciones indígenas del Caribe. En La Española, la isla que comparten Haití y República Dominicana, estaban los depósitos de oro de más importantes del Caribe y entre 5.000 y 10.000 indios fueron llevados a estos lavaderos sólo entre 1500 y 1510. Sin embargo, desde La Española no se reportaron enfermedades hasta 26 años después de la llegada de Colon. Estas epidemias en las que hacemos tanto énfasis llegaron más tarde. Hay también una sinergia entre esclavitud y epidemias. Las cacerías de esclavos esparcieron virus y éstos produjeron muertos, que había que reemplazar.


La Corona prohibió la esclavitud pero introdujo tres excepciones. Los indios caníbales, los indios esclavizados por otros indios y los capturados durante las guerras justas. Esto sirvió como excusa para emitir licencias a los grupos armados que iban de Cuba a Bahamas, llamadas islas inútiles, para conseguir esclavos y venderlos. Los dueños de esclavos eran gente bien conectada porque podía comprar estas licencias y tenían medios para organizar expediciones a estas islas y traer indios. Estas élites eran dueños de encomiendas en las minas de oro o la producción de caña de azúcar y para ello necesitaban mano de obra, que era más barata que traerla de África.



En las minas de Parral (Chihuahua) convivían, por ejemplo, esclavos africanos, indios sometidos e indios libres que iban voluntariamente a trabajar por un salario. Un esclavo africano en Parral, en el siglo XVII, costaba entre 300 y 500 pesos y uno indígena entre 100 y 150 pesos. Los esclavos africanos eran más caros porque tenían más conocimiento y un buen entrenamiento en la extracción de materiales preciosos. Antes de descubrir América, Colón estuvo en lo que hoy es Ghana y vio que el tráfico de esclavos de Portugal podría ser un negocio rentable. Años después, al no descubrir ni especies ni seda en su viaje a América, escribió a los reyes españoles para decirles que en América había muchos hombres de mejor calidad que los africanos. La primera actividad comercial de Cristóbal colon en el Nuevo Mundo consistió en mandar a Europa cuatro carabelas con 550 esclavos indígenas para subastarlos en mercados del Mediterráneo. Por su parte Hernán Cortés capturó esclavos de guerra pero también era un empresario de minas de oro y tenía algunas de las encomiendas más grandes. Hay documentos notariales que demuestran la venta de las minas y con ellas los indios que ahí trabajan. Fue uno de los esclavistas más conocidos de su tiempo.


La esclavitud no la inventaron los europeos, eran prácticas que ya existían en el continente americano desde tiempos inmemorables con los mayas o los aztecas. Con la llegada de los españoles comienzan los desplazamientos masivos de esclavos desde el sur de Estados Unidos, Arizona y Nuevo México, a las minas de Parral (Chihuahua) y los comanches y los yutas se vuelven dominantes abasteciendo a otros pueblos indígenas así como a los españoles.

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